A PROPÓSITO DE LOS MUSEOS*

Foto Jorge - Libro I
por Jorge Orlando Arredondo

La Revolución de las telecomunicaciones y el acceso al transporte terrestre y aéreo ha generado un aumento en el consumo de artículos y servicios que hasta hace poco tiempo no despertaban interés en los demandantes, por considerar que sus costos eran inalcanzables. El esparcimiento no escapó a la regla general, el ocio se restringía a bienes y servicios que eran percibidos en el entorno.

“Nuestras economías están irreversiblemente conectadas y nuestras culturas también lo están. Mirémonos a nosotros. Nos vestimos casi de la misma forma. Tenemos coches de las mismas marcas. Ustedes saben que es Coca Cola y yo sé bailar el tango. Todos miramos por televisión y leemos en los diarios las mismas noticias internacionales. El mundo es cada día más pequeño”¹

El ocio ha perdido así su carácter negativo, ha dejado de ser la actividad reservada para unos pocos privilegiados, y se ha convertido en el objeto de interés de organizaciones de negocio. El museo forma parte de este mercado, cumple con su función como conservador del pasado de los pueblos, como vidriera de expresiones, como educador y centro atractivo capaz de dirigir demanda.

Al concebir la cultura como el producto de una sociedad en un momento del tiempo, al ciudadano le asiste el derecho de pensarse parte integrante de ella, y por lo tanto de dialogar con los sujetos del pasado. Tal diálogo requiere de espacios adaptados en forma diferente, no limitados a una mera exposición de objetos.
Hoy la visita a un museo, ya no sólo se reduce a una actitud pasiva de contemplación de objetos sino que se piensa como una forma de participación activa; como espacio de diálogo del visitante con la fracción temporal y espacial de la cultura en él resguardada.

El museo deja de ser objeto de interés sólo para un grupo reducido de personas que tradicionalmente han sido asiduos visitantes, para transformarse en un verdadero receptor de demanda generalizada, permitiendo en nuestros tiempos estratificarla por las actividades que lo agrupan, investigación, esparcimiento, curiosidad y educación.
El museo deja de ser un lugar distante, intocable y se transforma en otro de diálogo y experiencias. Dicho de otro modo, el nuevo museo, conforme lo construye la demanda, se convierte en un colector de dimensiones, las que solo pueden ser identificadas a través de los elementos de las colecciones que contiene, es decir, una parte de la demanda, en las actuales condiciones de globalización, no se satisface en la mera contemplación de los objetos, encontrando en ellos una forma de transportarse.
A todo esto, cabe preguntarse, ¿Qué papel juegan las empresas en esta nueva concepción de museo?
El Estado se hizo cargo desde fines del SXIX y principio del SXX de las primeras inversiones en materia cultural, creando instalaciones de preservación del patrimonio cuyo fin fue la construcción de una identidad estrictamente nacional de acuerdo a los tiempos. En nuestra realidad resulta casi inverosímil culpar de inoperante al Estado por la falta de mayor presupuesto para el mantenimiento de las colecciones que integran los mismos, asumimos que otras prioridades son las que prevalecen. Se entiende que el Estado no considera a la cultura como una necesidad prioritaria, y menos aún una actividad redituable, desde nuestro punto de vista esta afirmación es desacertada.
Son justamente las actividades culturales y turísticas las únicas capaces de generar capacidad de trabajo en el corto plazo y con mínimas inversiones. Para ello es posible aprovechar la expansión de las actividades culturales y turísticas, actividades posibles de ser ejecutadas por microempresas.
Las nuevas formas de organización de la producción han generado procesos de alta concentración, acompañados por otros de gran nivel de exclusión. Esto ha generado en nuestros países la desaparición de la pequeña y mediana empresa, generadoras netas de empleo, que fueron reemplazadas por empresas monopólicas de capital predominantemente transnacional. Las tecnologías de producción y distribución utilizadas por ellas traen como consecuencia la eliminación del empleo, lo que genera altos niveles de desocupación y subocupación, sin olvidar que el beneficio de la producción migra hacia el origen de los capitales inversores.
En la actualidad, una de las principales preocupaciones consiste en crear nuevos nichos de empleo. Una vía de solución es la posibilidad de aprovechar la expansión de actividades culturales y turísticas que pueden ser ejecutadas por microempresas. A nivel mundial son los pequeños emprendedores los que se ven atraídos para desarrollar un sin número de actividades ligadas al quehacer de los museos y otras actividades culturales, ya que este tipo de accionar económico requiere de una producción en pequeña escala que implica, entre otras cosas, uso intensivo de mano de obra, sobre todo familiar, un tipo de organización simple, con escasa división del trabajo y poca dotación de activos fijos. Con lo cual no solo mejora el panorama del mercado laboral sino que incide directamente en el mejoramiento de la calidad de vida de la población.
Sin lugar a dudas, una de los obstáculos que afectan al desarrollo micro-empresarial es la carencia de información. Entonces, resulta necesario habilitar canales de comunicación fluidos que permitan a estos sectores poder planificar su producción con niveles mínimos de incertidumbre. En otras palabras, el que estos sectores de la producción puedan planificar su actividad y adaptarse rápidamente a los cambios en el mercado respecto a volúmenes y calidad de la demanda, no solo hace crecer el mercado al asegurar su medio de existencia sino que favorece a la economía en general al ampliar las fronteras del mismo. Mercado que no compite con el de la empresa monopólica sino que aprovecha nichos no cubiertos por ésta. Lo que intentamos en primer lugar es abrir un espacio de discusión y conocimiento poco abordado en la actualidad, presentando una visión estratégica de actividades que tradicionalmente se han considerado no lucrativas y filantrópicas, vinculándolas con otras eminentemente de negocios y desarrolladas por las unidades más pequeñas, que en la actualidad presentan capacidad de respuesta inmediata a los problemas de empleo.

* El presente texto se realizó en base a un libro de mi autoría, titulado El Mercado Cultural y la Microempresa. (2011) Ed Académica Española. Alemania.
[1] El Museo Desde una Perspectiva Empresaria  (1ª: 1999 : San Juan, Argentina), ciclo de conferencias. La exposición que aquí se cita es la perteneciente a Thomas E. Chavez, que tuvo lugar en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de San Juan.

Museo Ausonia

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IDEA INSTITUCIONAL:

Transformar en Museo italiano y Casa de la cultura ítalo –argentina, incorporando al circuito turístico provincial, nacional e internacional a la residencia señorial de 1908 y jardines construidos por profesionales italianos y argentinos, siendo actualmente patrimonio y Sede social, cultural y deportiva de AUSONIA S.I.S.M.I.D.

Motiva esta iniciativa la necesidad rendir tributo a los inmigrantes italianos y de mantener vivo, en las generaciones presentes y futuras el espíritu italiano como base ancestral de nuestra identidad a través del reconocimiento y promoción del legado cultural- chalet y jardines- la que ocupa 24.000 m2 y se ubica en el Departamento Capital de la Provincia de San Juan, única provincia de la Argentina, sin historia arquitectónica, por causa del terremoto de 1944 que dejo devastada a toda la ciudad.

Con la misma fuerza que los empujó a cruzar el Océano Atlántico, en busca de un futuro para ellos sus hijos, los primeros italianos que llegaron a San Juan emprendieron el sueño del hogar propio, donde pudiesen atesorar el recuerdo de la tierra natal y abrir sus puertas en la nueva tierra, ofreciendo generosamente sus experiencias, su laboriosidad y la valorización y defensa de la familia unida.

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EL CHALET DE AUSONIA

AUSONIA S.I.S.M.I.D, es una SOCIEDAD ITALIANA DE SOCORROS MUTUOS, INSTRUCCIÓN Y DEPORTE, creada en 1964. Posee una destacada trayectoria y reconocimiento, como una entidad organizada, de permanente crecimiento y como referente de la colectividad italiana en la Provincia de San Juan.

El Chalet “Del Bono, hoy sede de Ausonia, fue inaugurado en 1908. Es una de las pocas huellas del historicismo aplicado en residencias de la época y que aún se pueden apreciar en nuestra provincia. Esta arquitectura introdujo una actitud abierta y de integración con la naturaleza. Propiedad de Don Bartolomé Del Bono y Enriqueta Lanteri de Del Bono, quienes vivieron con sus hijos: Juan, Dorita, Walter y Tulio

Chalé-chalet- termino de origen francés, vivienda individual pintoresca en general de planta compacta. Considerada un tipo de residencia suburbana. En nuestro país, el término comenzó a usarse desde 1880 hasta la actualidad. En esta década comienzan a aparecer las casas solariegas al lado de las bodegas y viñedos de la periferia, con estilos románticos, franceses, suizos o eclécticos. Para estas construcciones privadas se utilizaban materiales ornamentales y muebles traídos de Europa..

En la construcción no se utilizó hormigón armado, no obstante la planta regular y compacta, el espesor de sus muros: 0,35m de ancho los del interior y 0,50m de ancho, los perimetrales. Los muros se caracterizan por ser armado con hierros y flejes que corren entre los ladrillos y es lo que le permitió resistir los tres perturbadores terremotos que asolaron a nuestra Provincia durante los años: 1944,1952 y en 1977.

Los techos son de hojalata repujada y/o estampada pintada, con bellísimos vitroux en el tragaluz de la sala central.

La altura de los cielorrasos en su interior alcanzan los 6,20mts., todos ellos trabajados en yeso con relieves, formando mosaicos con diferentes figuras geométricas y de la Naturaleza.

En general la organización de la fachada responde a los principios clásicos. El chalet esta sobre elevado manifestándose en su perímetro un zócalo o basamento a partir del cual se organiza el plano. Este, junto al desarrollo y coronamiento, definen los tres sectores principales de lectura que precisan los componentes básicos del lenguaje.

El basamento o zócalo también lo integra la reja muy elaborada que destaca el volumen de la sala.

El plano vertical definido en el “desarrollo” se percibe como una especie de bandas trabadas simplificando el tradicional almohadillo, las ventanas con dintel se destacan con diversos tratamientos que van desde los enmarcados con molduras tradicionales hasta los ornamentos vegetales curvados libremente.

Finalmente, el remate, conformado por una cornisa bastante pronunciada, curveándose-arco zarpanel- para acentuar el volumen de la sala que se destaca por la saliente del mismo. Debajo aparece una recreación escultórica con molduras en reemplazo de los elementos heráldicos que los inmigrantes no poseían.

Sobre la parte superior se concentra mayormente la ornamentación, especialmente, en el parapeto donde se utilizaron balaustres, barandillas y frisos incorporando amorcillos y guirnaldas con flores, lo que fue demolido luego del terremoto del 1944..

La estructura, así como las barandas de las galerías, son realmente significativas ya que muestran el desarrollo de la tecnología del hierro introducida al país y también el gusto por la forma libre, dinámica del Liberty.

La planta de la casa se caracteriza por ser compacta, organizada en torno a un patio central que se vincula directamente con las otras dependencias que lo configuran, formando una especie de gran hall de distribución interno.

El proyecto original contemplaba dos amplias galerías, quedando entre las dependencias de la misma tomando forma de U. Las galerías rompen con el carácter introvertido de las viviendas coloniales de la época, incorporando nuevos esquemas con aberturas importantes hacia el exterior, generando un espacio de transición y relacionando los jardines con el interior de la misma.

Sobre la esquina noroeste se levanta la torreta, símbolo del chalet; su cubierta es de placas de hierro simulando lentejuelas. Estas piezas fueron traídas desde Inglaterra.

Desde su inauguración poseyó iluminación con energía eléctrica con la particularidad de ser la primera residencia en lleva todas sus instalaciones eléctricas embutidas en sus muros.

Aún posee las lámparas originales con filamento de tungsteno.

El cerramiento principal, de 50mts. está realizado por monumentales verjas de estilo Art Nouveau con hierro forjado la zona de recreación externa con pérgolas cubiertas de floridas enredaderas y zonas parquizadas.-

La mansión está rodeada de un extenso y bello parque y de jardines construidos con una importante cantidad de especies arbóreas originarias de Europa como: pinos, palmeras, tilos, acacias, filodendros, que están celosamente conservados, puede observarse en el mismo una pérgola y un quincho.

 

La señorial residencia es de estilo borghese, construida con el mayor confort y suntuosidad de esos tiempos. La carpintería, los revestimientos, pisos, mobiliarios, alfombras y cortinados son de origen europeo y algunos de la Provincia de Buenos Aires-Argentina.

En las primeras décadas del siglo XX, San Juan, vivió su “Belle Epoque”, porque una pujante clase empresarial constituida mayoritariamente por inmigrantes italianos, construyo bellísimas residencias, hizo hermosas casas en propiedades agrícolas y tuvo una activa vida social.

Este chalet tiene reminiscencias de villas italianas con influencias clásicas, con estilos de época. Se puede observar “art nouveau” en las barandillas de la galería, almohadillo y torreón italiano. El techo de chapa simulando tejas fue traído desde Inglaterra. Los pisos calcáreos y herrería de fundición son de origen inglés y francés. Esta tipología de casa quinta respondía a las teorías

higienistas y a la ostentación de disponibilidad de tierra, ya que permitía una nueva forma de aproximación al esquema versallesco de la fuente, el estanque, las palmeras y las estatuas.

El ingreso a la residencia está realizado con mayólicas españolas y con estacadas. Dos puertas de madera de nogal lustrado estilo inglés con vidrios biselados y con herrajes francés en bronce., dan lugar al pasillo que desemboca en una pequeña sala, anterior al hall principal, donde se encuentra un perchero de singulares dimensiones, realizado en nogal lustrado con un espejo biselado en el centro y costados esterillados.

El chalet ofrece para visitar 12 habitaciones principescas, amuebladas con exquisito gusto, al estilo borghese, de 6,20 metros de altura, como:

UNA NAVE CENTRAL O HALL DE RECEPCIÓN

 

De 12metros de largo por 8 metros de ancho, con pisos florentinos y paredes revestidas en mármol de Carrara generando cortes verticales a la línea predominante horizontal del zócalo de mármol, con una bella fuente romana con escultura de mármol en el centro. Exóticas luminarias de cristal y bronce iluminan la sala y también un tragaluz con vitroux.

LA SALA DE RECEPCIÓN PRINCIPAL O LIVING

 

Es tipo imperio. El mobiliario, juego de sillones, estilo Luis XVI (año 1800, aproximadamente), tipo imperio, con muebles en dore, tapizados en brocato. La lámpara central, de ocho luces, es una araña de bronce y con caireles, toda en cristal de Bohemia. Piso de madera de roble de Eslovenia, recubierto totalmente por una alfombra traída de Francia. Las paredes del living están totalmente enteladas en brocato inglés. Se ingresa por el balcón de la casa, a través de una puerta de cuatro hojas vestida con cortinados de brocato negro y dorado, bordado, estilo francés y visillos blanco de hilo, bordado. Las paredes están totalmente enteladas en brocato inglés.

COMEDOR PRINCIPAL

Su estilo es Vittorio Emmanuel, muebles Chippendale, traídos desde Inglaterra con una mesa de madera trabajada, de gran dimensión, cubierta con un tapete de terciopelo bordo bordado en dorado, termina en fina pasamanería con borlas y 18 sillas de madera tapizadas en cuero color bordo. Se destaca dentro del comedor una estufa de mármol de Carrara. Dos vitrina: una de cristal y madera, un baju cubierto con mármol de Carrara, con alzada y espejo con vajillas de la época. Iluminado por una araña de 26 luces, existiendo una similar en el Congreso de la Nación Argentina. Las ventanas y puertas: vestidas con cortinas de hilo blanco bordado recubiertas con importantes cortinados de color bordó. Tres destacadas esculturas de mármol: “Elefantes jugando con sus cachorros”, “La madre y el Hijo” “Hombre Patria” engalanan la estufa de leña, de mármol de Carrara.

 

LA ANTESALA

Comunica al comedor con la sala de recepción, a través de dos puertas color natural, vestida con visillos de batistas bordados y recubiertos con cortina de brocato dorado y luego una amplia abertura para ingresar a sala principal. Las paredes están empapeladas con papel color negro terciopelo realzado en dorado y al igual que toda la casa, su techo también es de lata decorado. Se conforma con seis finas sillas, un elegante sillón y un señorial sofá de madera dorada y tapizados con raso bordado en dorado, una pequeña mesa central recubierta de mármol y cristal

con exquisitos repujados en la madera. Embellecen además la antesala, un gran y repujado espejo dorado, cuadros, lámparas de caireles con seis luminarias de tustegno de la época y dos importantes cuadros con motivos florales

Descripción: 100_4669

EL MIRADOR

Cúpula que le brinda singularidad, suntuosidad y belleza, de donde se aprecia las bondades de los alrededores y de la naturaleza de este lugar llamado

Descripción: 100_1696

* MOLINO DE VIENTO.

AUSONIA S.I.S.M.I.D., responde a las características de las comunidades que los italianos instalaron en la etapa inmigratoria en nuestro país como fueron y son las sociedades de ayuda mutua, emblema de la presencia de los italianos en el exterior y los círculos sociales con propósitos recreativos, musicales, deportivos y socio-culturales.

San Juan, Julio 2015

Redactó: Prof. Emilia greco de Saad

MUSEO HUALILAN

MUSEO HUALILAN

Dirección Ruta a Iglesia Paraje Hualilam.

teléfono 4230121

Director Mario Leonardi.

Tipología Unidisciplinario.

 

RUINAS MINERAS  UN MUSEO DE SITIO

Prof. Elizabeth Leonardi

Para los griegos museión, museo, era el  lugar de las musas, logos o  razonamiento… hoy sabemos que un museo es una institución de conservación del acervo cultural al servicio de la sociedad. Hay variedad de museos como el arqueológico que mediante los métodos y técnicas propios de la arqueología y otras ciencias afines, permiten reconstruir y dar a conocer los orígenes y las trayectorias socioculturales pasadas.

En San Juan, por iniciativa de la Asociación de Museos Privados “AMUPRI” y del Sr. Mario Leonardi, propietario de la estancia Hualilán y con el propósito de conservar las reliquias allí ubicadas,  se colocó el 20 de mayo de 2006 La placa fundamental del  Museo de sitio Arqueológico  Minero Hualilán, como muestra de la actividad minera provincial y nacional de los periodos históricos pre-hispano, hispánico y contemporáneo.

Dichas ruinas se encuentran ubicadas a 128 kilómetros al noroeste  de  la capital de San Juan en el Departamento de Ullum, antiguo “Distrito Minero Hualilán” denominado así por el entonces Presidente Domingo F. Sarmiento.

De la búsqueda de la toponimia del lugar se llegó a la hipótesis que  el nombre deriva de la lengua utilizada por los aborígenes que explotaron la zona antes de la colonización española. La idea más difundida es que Hualilan o Gualilan significa Ruido de Agua o Agua que desaparece. Consecuencia del fenómeno que se produce cuando los escurrimientos de las aguas serranas alimentan arroyos temporarios, posteriormente absorbidos por arenales formando ciénagas. En el periodo prehispánico los que continuaron las tareas de extracción (oro, plata y plomo argentífero) fueron los incas. Según estudios arqueológicos del Dr. Roberto Bárcena, miembro del CONICET, y del Arqueólogo Alejandro García de la Universidad Nacional de San Juan, las construcciones encontradas en la aguada de Los Blanquitos, se identificarían como de origen Inca.

En la zona se han encontrado otras construcciones como una capilla de supuesto origen jesuita por su peculiar arquitectura. Tres chimeneas de los hornos para la reducción del mineral de plata que entrañan un secreto que habrá que dilucidar en cuanto a su época, ya que su construcción no concuerda con la época inglesa y no se han encontrado documentos al respecto.

En cuanto a las actividades mineras desarrolladas por los colonizadores estuvieron relacionadas con la extracción de metales preciosos y quienes se vieron beneficiados en mayor medida fueron los colonizadores españoles.

Fue hacia la mitad del siglo XIX cuando la actividad minera en dicha zona empezó a sistematizarse, incluso con informes que pedían hacer perforaciones para extraer el agua. El recurso era fundamental para el consumo humano, para la alimentación de los animales y para el proceso de industrialización de la minería aurífera en el lugar.

En 1867, durante la presidencia de Domingo. F. Sarmiento, el mayor J.J. Rickard realizó un  riguroso informe sobre el valor económico de las minas con el objeto de atraer inversiones, que llegaron a San Juan de la mano de   la Compañía Inglesa de Hualilan. La inversión se evidencia en las instalaciones de los molinos, maquinas a vapor y edificaciones que dan la impronta del avance científico y tecnológico de la época.

Sin embargo la explotación realizada con la tecnología del momento y la falta de agua solo pudo alimentar una mínima porción del gran sueño que originalmente implicaba la mina y provoco el prematuro abandono de la misma. Durante la Guerra de la independencia y luego de la organización Nacional la explotación del oro decayó considerablemente.

Llegando a la mitad del siglo XX, el lugar quedó totalmente inactivo, por no ser ya redituable.  Hoy es una de las ruinas mineras más conocidas del país.

Como hemos podido observar en la zona hay testimonios materiales por desentrañar y por reconstruir a fin de incorporar este patrimonio, de gran valor  cultural, a la sociedad sanjuanina.  Quienes visualizaron la posibilidad, aquel 20 de mayo de 2006 de conservar “In Situ” los vestigios de carácter arqueológico o histórico, para convertirlos en el Museo de Sitio Hualilan, están a la espera de la oportunidad que tengan las autoridades relacionadas con la cultura de gestionar todo aquello que este a su alcance para concretar dicho proyecto.

Como escribió el gran  orador Cicerón  “La historia…testigo de los tiempos, luz de la verdad, vida de la memoria, maestra de vida, testigo de la antigüedad.”

Prof. Elizabeth Leonardi

Municipios y Museos

Dra. Silvia Manzini de Adarvez
Presidenta de AMUPRI

 El Icom ‘Comité Internacional de Museos’’, organismo no gubernamental dependiente de la Unesco desde 1977 estableció como Día Internacional de los Museos, el 18 de Mayo determinando un lema para cada año. En esta ocasión el lema elegido es ‘Museos para una una sociedad sostenible’’, a fin de concientizar desde el museo al público sobre la necesidad de una sociedad menos derrochadora, más solidaria y que aproveche los recursos de manera más respetuosa con los sistemas biológicos.

El presidente del Icom internacional, Prof. Dr. Hans Martin Hinz afirmando ello, refiere que ‘Los museos son un medio importante para los intercambios culturales, el enriquecimiento mutuo, la cooperación y la paz entre los pueblos’’ En este orden de ideas la Asociación de Museos Privados de San Juan (Amupri) entendiendo que su función es promover el rol de los museos: como instituciones al servicio de la sociedad y su desarrollo ha llevado a cabo convenios de cooperación y reciprocidad con las municipalidades de Rivadavia, Zonda y Ullum con los siguientes museos: ‘Museo Einstein’’, ‘Museo Amin Raed y el Tango’’, ‘Museo Enzo V. Manzini’’, lo que permitirá que dichos museos, sigan cumpliendo su función como es la preservación del patrimonio, defensa de las tradiciones, la historia, los valores morales y éticos, heredados de generaciones pasadas, y fundamentalmente contribuir a la evolución de esa comunidad, a través de su misión educativa. Por otra parte una de las principales funciones del municipio, es la de garantizar la conservación del patrimonio cultural que se encuentre dentro del ámbito de su municipio, como así también, promover el enriquecimiento histórico y cultural del mismo. Es sabido que las personas que desarrollan actividades culturales adquieren visibilidad, se sienten jugando un rol activo dentro de la comunidad, asumen una responsabilidad, no solo reciben, sino que producen y retribuyen a la misma. Se produce un escenario de intercambio, de acercamiento e integración, que da fundamento a una comunidad más activa y participativa.

Los municipios están tomando conciencia en los últimos tiempos, del importante e indelegable rol que juegan. Es por ello que se han efectuado este tipo de convenios, que en definitiva redunda en un enorme beneficio al vecino, que es el destinatario para quien los municipios y los museos trabajamos.

El Museo Geográfico Municipal Einsten, a través de su director, Domingo Castro, ha donado su importante colección arqueológica paleontológica e histórica de más de 10.000 piezas al Municipio de Rivadavia, por otra el municipio de Rivadavia se comprometió a realizar obras en el mismo, como sanitarios y mantenimiento. A su vez, el Museo va a recibir en forma gratuita a escuelas que pertenezcan a dicho municipio.

El Museo ‘Amin Raed y el Tango’’, representado por su director Dr. Amin Raed, quien luego de un largo peregrinaje en busca de un inmueble que albergue la colección que representa todo lo concerniente al Tango, nombrado Patrimonio de la Humanidad por la ‘UNESCO’’, se ha instalado en la Casa la Cultura del departamento Rivadavia donde en la víspera abrió sus puertas, en un día muy especial, el Día de los museos, posibilitando que sea visitado por escuelas en forma gratuita y se realicen tertulias de tango para jubilados.

El Museo Enzo V. Manzini, firmó también convenio con el Municipio de Zonda, a través del cual recibirá en forma gratuita a escuelas que estén comprendida dentro de dicho departamento. Por otra parte el municipio aporta personal en apoyo a la atención del Museo.

El Museo ‘El Fortín de los Jesuitas’’ se comprometió a recibir en forma gratuita a la comunidad educativa de Ullum y la Municipalidad de Ullum aporta personal de mantenimiento y personal para guía del museo.

Desde Amupri estamos convencidos que no cabe el progreso de una comunidad sin un desarrollo cultural significativo, por ello no hay inversión más urgente y a la larga más rentable, que aquella que se haga en el ámbito cultural y educativo, pues ello fomenta y estimula el desarrollo del individuo, motivando su participación afectiva en el desarrollo del municipio al cual pertenece.